El Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena: Crónica de la Necrópolis más Grande de Europa Occidental
Introducción: Dimensiones y Nomenclatura
El Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, conocido antiguamente como el Cementerio del Este, es la principal necrópolis de la ciudad de Madrid, ubicado en el barrio de Ventas, en el distrito de Ciudad Lineal. Este cementerio es notable no solo por su historia, sino por su vasta extensión de 120 hectáreas, lo que lo convierte en el cementerio más grande de Europa Occidental. En 2021 fue incluido en la lista de Cementerios singulares de la Comunidad de Madrid.
Su nombre rinde homenaje a la Virgen de la Almudena, la patrona de la ciudad. Se estima que el número de personas inhumadas a lo largo de su historia (aproximadamente cinco millones) supera la cifra de los habitantes actuales de la ciudad.
Nivel Histórico: De las Restricciones Reales a la Epidemia del Cólera
La historia de los cementerios extramuros de Madrid se remonta al reinado de Carlos III, quien ya intentó trasladar los camposantos fuera de las ciudades, aunque esta iniciativa encontró resistencia por parte de la Iglesia católica. A comienzos del siglo XIX, durante el reinado de José Bonaparte, se comenzaron a construir los primeros cementerios fuera de las murallas. La legislación sobre su ubicación se fue consolidando, estableciendo que los camposantos debían situarse lejos del núcleo urbano.
Un hito crucial ocurrió en 1868 cuando una ley municipal estableció que los ayuntamientos debían encargarse de la administración y conservación de los cementerios. Esto llevó a la creación de una comisión en 1876 encargada de construir la «Necrópolis del Este». Los arquitectos Fernando Arbós y Tremanti y José Urioste y Velada ganaron el concurso de construcción. El proyecto inicial fue diseñado para aprovechar la topografía del terreno, una loma con el punto más alto a 695 metros, buscando reducir costos y garantizar una buena circulación de aire por motivos higiénicos. Influenciado por los cementerios de Génova y Viena, el diseño se dividió en cinco bancales, descendiendo cinco metros cada uno.
El Cementerio de La Almudena, tal como lo conocemos, surgió en 1884 como un camposanto provisional. Debido a una epidemia de cólera en Madrid en 1884 y 1885, se decidió habilitar un cementerio de «epidemias» que comenzó a operar el 15 de junio de 1884, momento en el que se le dio el nombre de Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena. Este cementerio provisional se unió a la Necrópolis del Este, que entonces estaba en construcción. Desde 1884 hasta la construcción del Cementerio Sur en Carabanchel, La Almudena fue el único cementerio de la capital para la mayoría de la población, exceptuando algunas sacramentales de cofradías religiosas.
En 1905, el arquitecto municipal Francisco García Nava asumió la dirección de las obras. García Nava reemplazó el proyecto neobizantino original de Arbós y Urioste por una solución modernista, que incorporaba influencias secesionistas y gaudianas, y elementos simbolistas y exóticos. La necrópolis se inauguró oficialmente en 1925.
Descripción Arquitectónica y Curiosidades
El cementerio actual se compone de tres áreas: la necrópolis (el proyecto original), el cementerio primitivo (el provisional de 1884), y la ampliación de 1955.
El pórtico de entrada principal, situado en el vértice noroeste, es de estilo modernista con influencia neomudéjar, utilizando el ladrillo, granito en el basamento y piedra caliza para las columnas. Presenta tres arcos centrales flanqueados por columnas dobles que culminan en altos pináculos y sendas cúpulas. Una de las curiosidades visuales es la representación de la figura de Dios Padre ubicada sobre el arco central. La necrópolis fue diseñada originalmente con una forma basilical de cruz griega. La zona central, un círculo de 75 metros de diámetro, utiliza la elevación natural del terreno como si fuera la cúpula de una basílica.
El cementerio alberga un vasto patrimonio artístico, con numerosos panteones, sepulturas, capillas y monumentos que datan de finales del siglo XIX. Se pueden apreciar muestras escultóricas y arquitectónicas en diversos estilos, incluyendo neogótico, neorrománico, eclecticismo, modernismo y neoclasicismo. Destacan panteones con detalles curiosos, como el de los vizcondes de Llanteno, que exhibe influencias mesopotámicas y egipcias, o el sepulcro del poeta Manuel José Quintana, de recargada decoración.
En cuanto a las prácticas funerarias modernas, el Crematorio del Cementerio de La Almudena fue el primero en España, inaugurado en 1973. Curiosamente, al principio, la mayoría de los usuarios eran extranjeros fallecidos en Madrid. Si bien en 1981 solo el 1,5 % de los fallecidos en Madrid eran incinerados, esta tendencia ha cambiado radicalmente: en 2019, las incineraciones ya alcanzaban el 70 % del total de servicios.
Sucesos Llamativos y Nivel Histórico: La Tragedia y la Represión
El Cementerio de La Almudena fue un escenario clave durante y después de la Guerra Civil Española, albergando una historia de violencia y represión.
• Fusilamientos de la Guerra Civil: Durante la contienda, el entonces Cementerio del Este fue lugar de fusilamientos, tanto militares como civiles, condenados por tribunales populares de la República o ejecutados sin juicio por fuerzas republicanas. Entre las víctimas se encuentra el militar Joaquín Milans del Bosch.
• La Represión Franquista: Un suceso histórico especialmente llamativo y trágico ocurrió tras el fin de la guerra. Entre 1939 y 1945, más de 2500 personas condenadas a muerte por la jurisdicción militar franquista (mediante consejos de guerra sumarísimos) fueron fusiladas en las tapias del cementerio. Sus nombres se encuentran inscritos en el registro de enterramientos.
• Las Trece Rosas: Dentro de estas ejecuciones se destaca el caso de Las Trece Rosas, el nombre colectivo dado a trece muchachas fusiladas poco después de la finalización de la Guerra Civil Española. Actualmente existe un monumento conmemorativo a ellas.
En el siglo XXI, se colocaron placas con los nombres de los republicanos represaliados, aunque fueron retiradas poco después por dudas sobre si cumplían con la Ley de Memoria Histórica.
Residentes Ilustres y Apariciones Cinematográficas
La Almudena es el lugar de descanso final de una inmensa cantidad de figuras notables de la historia, la cultura, la política y el arte español. Entre las sepulturas de personas relevantes se encuentran:
• Líderes Políticos y Escritores: Niceto Alcalá-Zamora (presidente de la Segunda República Española), José Calvo Sotelo, Enrique Tierno Galván (alcalde de Madrid), Benito Pérez Galdós, Pío Baroja, y el Premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre.
• Científico y Celebridades: El Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal, el futbolista y presidente honorario del Real Madrid Alfredo Di Stéfano, y las figuras del espectáculo Lola Flores y su hijo Antonio Flores.
• Personajes Curiosos: Juanita Cruz, la primera mujer torera, y Fermina Oliva y Ocaña, la superviviente española del Titanic.
Finalmente, otra de las cosas curiosas que añade un elemento cultural al cementerio es su uso como localización cinematográfica. El cementerio ha sido el telón de fondo de un sinfín de producciones españolas, incluyendo numerosas obras de Pedro Almodóvar, como Tacones lejanos, Kika, Carne trémula y Julieta. También fue utilizado para películas clásicas como El cochecito y Navajeros, así como la película Las 13 rosas.

Deja una respuesta